Escribo esto con una mezcla de tristeza y esperanza. Tristeza por todo lo que pase, y esperanza porque es lo último que se pierde.
Durante el embarazo, me enfoque en llegar al parto que yo quería. No fue el parto ideal, pero sali del sanatorio sabiendo que fue lo mejor que pudimos tener con Pupi. Hice el curso y lei sobre lactancia pero nunca pense que ese iba a ser nuestro escollo mas grande. Ingenuamente pense que si llegaba al momento de tener que dar la teta informada, iba a ser suficiente.
Me equivoqué.
El primer problema fue apenas nacer Pupi. Las puericultoras del sanatorio donde nació sentenciaron que mis pezones eran pequeños y mandaron a Marido a por unas pezoneras. Yo, aun en ese limbo de estar recién parida no pude reaccionar. Intentaba prenderlo a Pupi sin éxito, pensando "Mis pezones son chicos, soy un desastre". Y lo privaron a Marido de los primeros momentos con nuestro hijo. Hoy las mandaría a cagar, la verdad. Pero en ese momento, no pude.
Pasamos el dia que estuve internada en lucha para que Pupi agarre la pezonera, cosa que no queria. Y nos fuimos a casa asi, con una lactancia a medio instalar y un hueco en mi corazon.
Cuando llegamos a casa y una vez que pudimos despachar a Suegro y Suegra que "pasaron a darnos una mano" y no se iban, me propuse hacer que Pupi se prendiera solito a la teta sin pezonera. Me sente con el almohadón para amamantar, lo acariciaba, le hablaba, le insistía hasta que lo logramos.
Hoy se que al nacer Pupi necesitaba un ratito sola con mi hijito para que aceptara mis pezones pequeños y no una pezonera. Si pudiera volver el tiempo atras, me hubiera negado. Lamento no haberlo hecho.
Despues vino la pelea por el chupete. Marido insistia, yo no queria. Gano el. Hoy creo que de haber esperado un tiempo mas sin chupete, hubieramos tenido otra historia.
Y despues, el tema del peso. Por mas que Pupi estuviera horas y horas prendido y yo viera que él tomaba, no aumentaba de peso "como debería"
Pediatra nos espero 1 mes. En ese mes, intentaba convencerme que mi "leche era aguada" o "que no tenia la grasa suficiente", que le tenia que dar mamadera. Contradictoriamente, decia que tomara levadura para aumentar la produccion, pero que le diera mamadera. Me indignaba, me hacía dudar y sentirme miserable, pero yo insistía y me negaba. Me desahogaba leyendo cuanto blog, foro y articulo sobre lactancia que encontraba. Igual, me sentía muy sola. Marido mostró, una vez mas, que los miedos socavan cualquier confianza en mi. A él le juegan la carta del miedo, aunque sea un miedo que no tiene razón de ser y compra. Llego a decir que intentar darle la teta exclusivamente a Pupi fue un experimento mio con la salud de nuestro hijo...
Consulte a una puericultora conocida que vino a casa. Me asesoro desde su fundamentalismo, ante las caras de Marido. Intentamos darle formula con jeringa, pero era una odisea principalmente para Pupi. Intentamos días de sólo teta y sin chupete y fueron días caóticos de llanto incontrolable de bebe y míos.
Así hasta que fue evidente hasta para mi que el bebé necesitaba comer más y ademas que había algo en la leche que le hacia mal: muchos vómitos y cólicos, ademas de caca con moco. Con dolor, un dolor que hoy meses después sigue ahí, al acecho, introducimos la mamadera con leche para intolerantes a la proteína de leche de vaca (APLV). Le sigo dando teta y hago dieta sin lácteos para poder hacerlo.
En una semana, engordo 250 gs y todos estaban contentos. Todos menos yo. Pero parecía no importar lo que a mi me pasaba. Gente me consolaba, me alentaba a aceptarlo. Locóloga me decía que la lactancia exclusiva era muy poco frecuente, que exageraba y era egoista en insistir en algo (la teta) que evidentemente le hacia mal a Pupi. Suegra, que paso lo mismo con Marido y Cuñado, me decía de manera condescendiente que no pasaba nada, que estaba todo bien. Solo me sentí un poco comprendida por Hermana, porque unos meses antes paso por lo mismo pero aceptó rápidamente la lactancia mixta y me alentaba a hacer lo mismo, y por una de las primas de Marido. La única que realmente me entendio fue Mejor Amiga, pero la distancia hizo que las eternas charlas por mail no fueran suficiente para sanar mi dolor. La conclusión de todos era que tenia que aceptarlo, y pensar en Pupi.
Nadie te dice que hacer con la angustia, el dolor que te queda por sentir que una no puede cubrir las necesidades de su propio hijo. Con esa sensacion que la mamadera lo evenena, lo aparta de una. Mi cabeza me juega malas pasadas, pensando que la gente se alegra que toma mamadera porque en el fondo todos quieren apartar a mi bebe de mi.
Sé que lo que me pasa no tiene un sentido racional, que deberia estar agradecida que Pupi no tiene nada malo y su tema de peso se resuelve con mamadera. Que nadie quiere sacarme a mi bebe y que quienes me rodean, solo tienen las mejores intensiones, pero estos sentimientos primitivos me invaden aunque no quiera. Y aca los dejo salir a tomar aire, porque si no lo hago me terminan ahogando a mi.
Pense que ya habia superado el dolor de esta historia pero hoy, escribiendolo, me doy cuenta que sigue ahi.
Pense que cuando Pupi estuviera listo para la alimentacion complementaria, quizas, solo quizas, podía intentar volver a la lactancia exclusiva y Marido ya me advirtio que no intente otro "experimento".
Pense que quizas, solo quizas, iba a poder introducir la alimentacion complementaria de una manera mas moderna y respetuosa, pero ya me encuentro con piedras en el camino y discusiones eternas con Marido por el tema.
Mi conclusion es que parece que yo, como madre, deje de existir. Que mi opinion no vale. Que todo lo que quiero lo tengo que pelear contra un Marido miedoso y un sistema que se niega a evolucionar. Sola. Siempre sola.
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